Resumen: La era del brainstorming tradicional está llegando a su fin. Estas sesiones suelen ser ineficaces, dominadas por egos, ideas irrelevantes y dinámicas de grupo disfuncionales que generan más ruido que resultados.
Frente a este caos, la inteligencia artificial emerge como una alternativa estructurada y veloz. La IA puede generar, refinar, desarrollar conceptos y realizar verificaciones preliminares en minutos.
El futuro es un modelo híbrido: los humanos aportan la estrategia y el contexto, mientras que la IA acelera la creatividad. Sin embargo, la decisión final seguirá siendo humana, sujeta a sesgos y preferencias personales, un factor que la tecnología no puede eliminar.