El mercado automotriz de China, durante décadas el motor de crecimiento indiscutible de la industria global, está enviando señales de alerta que nadie puede ignorar. Tras años de expansión casi ininterrumpida y un dominio creciente en el sector de vehículos eléctricos (EV), las proyecciones para 2026 sugieren un retroceso significativo.
Para ti, como líder o ejecutivo, esto no es solo una noticia sobre ventas regionales; es el preludio de una reconfiguración forzada del mercado global. Cuando China se desacelera internamente, el exceso de capacidad no desaparece: se exporta, inundando los mercados internacionales y presionando los márgenes de los fabricantes tradicionales que ya luchan por seguir el ritmo de la electrificación.