El éxito de la Inteligencia Artificial no depende de la sofisticación de tus algoritmos, sino del ajuste entre tus ambiciones y la realidad de tu modelo operativo. En 2018, General Motors diseñó un soporte de asiento 40% más ligero usando IA generativa; sin embargo, nunca llegó a producción porque su cadena de suministro estaba diseñada para acero estampado, no para geometrías complejas. Mientras tanto, Apple integró metalentes optimizados por IA en sus procesos de semiconductores sin fricciones.
La diferencia no fue la tecnología, sino el sistema. Si eres un líder tratando de escalar la IA, debes dejar de lanzar pilotos aislados y empezar a cuestionar si tu cadena de valor puede soportar tu visión.

