Por The Economist (Adaptación)
En cuestión de una semana, el panorama de la inteligencia artificial cambió radicalmente. DeepSeek, una startup de Hangzhou, lanzó un modelo capaz de competir codo a codo con la vanguardia de Silicon Valley, pero a una fracción del costo de construcción y operación.
Mientras lees esto, es probable que tu primera reacción ante la tecnología china sea de escepticismo o preocupación por la seguridad de datos. Es comprensible; los vehículos eléctricos chinos ya están desafiando a la industria automotriz europea y los gobiernos temen la dependencia de infraestructura crítica. Sin embargo, descartar la IA china por su origen podría ser un error estratégico fatal para tu empresa.

