Las advertencias son constantes. Desde el FMI hasta los CEOs de los grandes bancos, el discurso dominante sugiere que la Inteligencia Artificial (IA) actuará como un "tsunami" que barrerá con los empleos de oficina. Sin embargo, los datos cuentan una historia distinta. Lejos de ser el Terminator del mercado laboral, la IA se perfila como un potenciador: estamos ante la era del oficinista "cyborg", donde la capacidad humana se combina con la computacional para elevar el valor estratégico.
Para ti, como líder, el reto no es gestionar despidos masivos, sino rediseñar roles para capitalizar una productividad sin precedentes. La historia nos enseña que la automatización no elimina el trabajo; lo sofistica.

