Por qué tu antiguo éxito es el enemigo de tu nuevo rol
Felicidades por el ascenso. Has llegado aquí porque eres excepcional en lo que haces. Sin embargo, ese mismo talento que te catapultó a la cima es ahora tu mayor riesgo. El error más común de los nuevos directivos no es la falta de capacidad, sino el apego emocional a su identidad anterior.

